Ya llevo comentando hace algun tiempo con amigos y familiares lo que Rosana Lopez Gomez escribe y arguementa en 20minutos.es hoy y que yo transcribo directamente al completo hoy aqui en mi blog.
La sociedad de hoy en dia esta podrida y esquizofrenica, y si no ponemos remedio, mal, muy mal vamos a terminar todos.
Después de ver casos como el de Marta del Castillo, Sandra Palo y esos otros dos ocurridos hace poco en Huelva y en Córdoba con menores excepcionalmente violentos envueltos en casos de violaciones y asesinatos, cabe hacerse muchas preguntas como qué pasa por la mente de esos chicos cuando se ponen a hacer algo así. ¿Qué les lleva a hacerlo?, ¿qué pasa en sus familias para que les permitan actuar así?, ¿qué les han enseñado sus profesores?
Vivimos inmersos en una sociedad enferma y esquizofrénica, que no distingue lo real de lo que no lo es
Yo creo que esto pasa porque ha fallado la sociedad, ha fallado de un modo generalizado: fallan los padres, ya que se ha desautorizado a las familias. Falla la educación que tanto se ha reformado sólo para rebajar su nivel y eficacia y desacreditar a los educadores. Fallan los políticos, envueltos en sombríos trapicheos entre ellos en lugar de representar a los ciudadanos que les han elegido y a los que deberían ayudar. Falla la ley, que más parece amparar y proteger al delincuente que al ciudadano de a pie. Fallan las instituciones, obsesionadas sólo por (ganar) el dinero. Fallan las administraciones públicas, preocupadas sólo por sostener pugnas nacionalistas cavernarias.No se extrañen de lo que ha pasado; extráñense de que esto no pase más a menudo. ¿Saben por qué? Vivimos inmersos en una sociedad enferma y esquizofrénica, que no distingue lo real de lo que no lo es, el bien del mal, que dice apoyar unos valores cuando en realidad defiende otros muy distintos, y en la que el individuo está cada vez más desamparado. No hay más que ver que no hay valores, que la única ley que parece valer hoy día es el tanto tienes, tanto vales. La gente joven (y la gente en general) cree que puede hacer lo que se le antoje, que sólo tiene privilegios y no obligaciones. Nadie parece saber qué es la responsabilidad. Y nosotros no hemos hecho nada por evitarlo. Como personas que formamos esa sociedad que ha fallado, hemos fallado todos. El mundo hacia el que vamos es para echarse a temblar.
Visto en www.20minutos.es

